Me pasé el fin de semana entero llorando, cada minuto miraba su última conexión de WhatsApp, nada cambiaba, todo seguía igual. Tenía tanta presión sobre mí que decidí contárselo a mi madre:
- Yo: Mamá, tengo que decirte algo.
- Mamá: Dime cielo.
- Yo: Verás, el último día de ensayos, cuando veníamos a casa el coche de los gemelos tuvo un accidente, lo vi con mis propios ojos, estoy preocupada, mañana es lunes y llevo casi 3 días sin saber nada de ellos...
- Mamá: ¿Está un poco pesada tú con los gemelos no? Seguro que nos le ha pasado nada.
Me quedé fría como el hielo ya que veía que por parte de mis padres no iba a obtener ninguna ayuda, yo se lo había contado con intención de que me acercasen a su casa en coche, pero veo que les importo una mierda.
Ya que mis padres no querían ayudarme tomé una decisión, iba a ir a la casa que tenían alquilada los gemelos en Madrid, ellos habían alquilado una casa durante el tiempo que estuvieran en el programa ya que venir desde Sevilla sería agotador. Esa misma noche, una noche fría de domingo salí por la puerta a eso de las diez sin que mis padres se enteraran porque sino me mataban.
Estaba un poco desorientada ya que no solía salir sola por Madrid, no sabía exactamente donde vivían solo más o menos ya que había ido una o dos veces a su casa a cantar. Me perdí, no sabía como explicarle a la gente donde quería ir porque ni yo misma lo sabía, rompí a llorar en un callejón, sola.
Me había perdido, no sabía nada de los gemelos, obviamente no sabía como volver a casa, ¿qué más me podía pasar? Cada vez se hacía más y más de noche, casi no se veía, las farolas estaban fundidas, tenía mucho miedo. En ese momento sonó mi móvil, respiré, estaba tan agobiada que no sabía ni que había cogido el móvil. Era mi madre, ¿y ahora qué hago?¿cojo el teléfono y la cuento la verdad o no se lo cojo? No sabía que hacer, con ambas respuestas me iba a castigar, soy tonta, me meto en líos yo sola pero es que no podía estar ni un día más sin saber nada de mis gemelos, me decidí a cogerlo:
Yo: ¿Sí? (susurré)
Mi madre me empezó a llamar de todo, la entiendo me he ido sin avisar y para colmo me he perdido. Intenté tranquilizara pero lo único que conseguí es que me castigara, después de un rato me preguntó en que calle estaba, yo le dije el nombre de la calle y me dijo que me estuviera quieta que iba a ir a por mí ahora mismo.
Por lo que oía a mi padre por detrás no andaba muy lejos de casa, seguro que había estado andando en círculos, más tonta no puedo ser.
Tras una media hora vi mi coche entre la tiniebla, fui corriendo hacia él y me subí. Mis padres no me dirigieron la palabra en todo el camino, se me hizo eterno. Al llegar a casa las únicas palabras que oí de mi madre fueron: 'El miércoles no vas a los ensayos.' En ese momento me derrumbé, no podía quedarme sin ensayos, necesitaba ir a ver si estaban los gemelos o sí les había pasado algo.
A medida que pasaba el martes mi madre se veía menos enfadada le conté todo lo que sentía hacia los gemelos y parece ser que me entendió, conseguí que me levantara el castigo, estaba deseando que fuera mañana para ir a los ensayos y confirmar que no les había pasado nada grabe. Me fui a dormir.
A la mañana siguiente, como todas las mañanas miro el WhatsApp y veo que los gemelos ya no me salen en los contactos, lo que me faltaba para empezar bien el miércoles. ¿Qué les podría pasar? Ojalá hayan cambiado solo de número porque había muchas chicas que se hacían llamar ''amigas de los gemelos'' que pasaban sus número por Twitter y entonces sus fans, las gemeliers, les acosaban, ojalá y solo fuera esa. Por cierto, yo me consideraba gemelier, pero gemelier con privilegios, en fin.
El día en el instituto se me hizo largo, no, se me hizo eterno, lo único que pensaba era en abrir la puerta de la sala de reuniones de los elegidos de David y verlos allí, con esa sonrisa que me enamoraba. Sonó el timbre, salí como una loca corriendo hacia mi casa, comí volando, hice los deberes y solo quería que llegara la hora de tener que irme a los ensayos, por dentro me estaban comiendo los nervios.
Llegó la hora de irse, quería moverme pero me quedaba paralizada por los nervios, subí a coche, me sentía fría, como si estuviera muerta, no podía aguantar más. Ya se veía Telecinco en el horizonte de la carretera, poco a poco nos acercábamos, al llegar al parking no estaba el coche de los gemelos, empecé a preocuparme más de lo que estaba pero miré el reloj y era un poco tarde, recé porque ya estuvieran dentro.
Mis pasos cada vez eran más cortos porque me temblaban demasiado la piernas, a medida que me iba acercando vi a dos personal mayores hablando en frente de la puerta de los seleccionados de David, poco a poco conseguí reconocer a la madre de los gemelos hablando con nuestro coach, David.
Me acerqué tímidamente, la cara de la madre de los gemelos estaba descompuesta, en sus ojos noté tristeza y se notaba que había estado llorando durante mucho tiempo, ella me reconoció, eso sería porque como antes dije había ido varias veces a su casa en ese momento David dijo:
- David: Bueno chicas, os dejo solas mejor que tengo que ensayar con los demás.
En ese momento me preocupé, vi como poco a poco, entre sollozos, la madre de los chicos quería decirme algo, mis ojos empezaron a inundarse y empecé a temblar, se dispuso a hablar:
- Mamá de los gemelos: Tengo que decirte algo muy importante...
- Yo: ¿Os pasó algo grave en el accidente de coche?
- Mamá de los gemelos: ¿Cómo sabes que tuvimos un accidente?
- Yo: Porque justamente salíamos detrás pero por más que grite a mis padres que pararan para ver si os había pasado algo no me hicieron ni caso..
- Mamá de los gemelos: Sí, es relacionado con eso.
- Yo: ¿Qué ha pasado?
Pasaron unos segundos incómodos de silencio en los que poco a poco veía como la madre de los gemelos tenía cada vez más ganas de llorar, me lancé sobre ella y la abracé fuertemente. Me puse a llorar. Entre lágrimas y sollozos entendí algo sobre los gemelos, nada bueno, todo lo contrario, algo malo. No fue capaz de decírmelo, solo me dijo que fuera con ella.
Nos subimos en su coche, en el camino la mujer no paró de llorar, algo malo pasaba, yo decidí llamar a mi madre para decirla que luego la madre de los gemelos me acercaría a casa, no quería que se enfadase conmigo como el otro día.
El camino se me hizo eterno, cuando vi que nos acercábamos a un hospital me temía lo peor. Aparcamos en el parkin y ella entre lágrimas me dijo:
- Mamá de los gemelos: Sube a la tercera planta, la sala 320, yo soy incapaz de subir.
Eso me preocupó, pero yo necesitaba saber que pasaba, me decidí a subir, cogí el ascenso y pregunté donde estaba la sala 320, una enfermera me dejó en la puerta y me dijo que no había nadie, que podía pasar.
Temblé, contuve las lágrimas y abrí la puerta muy lentamente, a medida que iba abriendo la puerta vi dos camillas, me temía lo peor, entré y los vi, estaba los dos tumbados, con los ojos cerrados y conectados a un montón de máquinas, al parecer en a colisión con el otro coche se les comprimieron los pulmones y no podían respirar, una máquina respiraba por ellos, al ver eso me derrumbé y agarré una mano a Dani y otra a Jesús. No podía más sería capaz de ponerme yo en su lugar con tal de que ellos dos salieran bien y volvieran a ser los de antes. Estaban pálidos, un poco fríos, no sabría como definir mis sentimientos en ese momento, solo quería morirme.
Al verlos ahí me acordé de todo los momento que habíamos pasado, recordé sus voces, recordé como cantaban, recordé sus risas y recordé sus sonrisas.
Entró una enfermera, la pregunté que les pasaba, ella me dijo que estaban en coma, con pronóstico grave, lloré aún más, la enfermera ayudó a calmarme y me dijo que todo saldría bien, pero no la creí ya que me había dicho que el pronóstico era grabe.
No podría describiros la escena que estaba viendo, las dos personas que más quería en este mundo estaban en coma, no podían respirar y para colmo su pronóstico era grabe.
Me salí de la habitación no aguantaba más verlos así, llamé a mi madre, la conté todo y la dije que me quedaba a dormir con ellos en el hospital, al principio de negó pero la dije que me daba igual lo que me dijera que me iba a quedar y punto.
Me pasé toda la noche despierta, susurrando canciones estaba agarrada a la mano de Jesús y a la mano de Dani, casi ya por la mañana decidí dormir un rato en una silla, los di dos besos a cada uno. Estaban un poco fríos, al darles os besos se me pasó por la memoria todo eso momento que habíamos pasado juntos y alguna lágrima calló sobre ellos, la limpie sutilmente. Estaba echa polvo, no podía verlos más así. Después de varias horas en una silla conseguí dormirme, lo único que pensaba era que ojalá me despertase y todo hubiese sido un sueño.
Duos chiqulla q me va a dar algo me ss echo llorsr q triste porfavor continua q ests mbn y kiero saber q les pasa:)
ResponderEliminarPor favor sube otro cap stoy llorando no me dejes con esta intriga.
ResponderEliminarPor favor me podrias avisar por twitter cuando subas capitulo por favor gracias y siguela y como les hagas dañoo a mi nenes recuerda que elmo sabe donde vives
ResponderEliminarBesos:D
Sorry se me olvido el twitter :S @AndreitaMataR Gracias :*
ResponderEliminareso es mentira porque dani y jesus siguen hablando por twiter
ResponderEliminarClaro solo es una novela !!!
EliminarNo nos dejes llorando y con intriga
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