- Yo: Dime mamá.
- Mamá: ¿Dónde estás? Ven a casa que tienes que ir al colegio.
- Yo: Estoy en el hospital que los gemelos están en coma por el accidente de tráfico del otro día, si quieres que vaya al colegio tienes que venir a buscarme, pero después me dejas con ellos otra vez en e hospital.
- Mamá: Vale, espérame allí, no tardo.
Me sorprendí al ver que mi madre no me echaba ninguna bronca, muy raro en ella, pero mejor. Ayer no había ido a clase a si que hoy no llevaría los deberes y la gente empezaría a preguntarme que porque no fui, tengo que inventarme alguna escusa, esto que ha pasado no tengo que contárselo a nadie.
Al rato, la madre y el padre de los gemelos entraron el la habitación y se derrumbaron, empezaron a llorar al ver que sus hijos no mejoraban, yo no hablé, pero escuché a la madre de Dani gritar: '¿Por qué?¿Por qué ellos y no nosotros? Ojalá estuviéramos nosotros en su lugar...'
Al oír esas palabras tan duras temblé y quería llorar, los gemelos estaban en estado crítico ni si quiera los médicos sabían que iba a pasar con ellos, ojalá y todo saliera bien, los necesito, necesito verles reír.
Pasad media hora me llamó mi madre al móvil y me dijo que bajara, que ya estaba en la puerta. Me despedí de los padres de los gemelos y les dije que luego, después del colegio volvería con ellos, ambos me dijeron que por favor no contara nada en el colegio, que ellos ya habían llamado a la directora para que no se preocuparan, obviamente asentí, no se lo iba a contar a nadie. Bajé corriendo, porque llegaba tarde, pero más vale tarde que nunca.
Al principio no veía el coche de mi madre hasta que ella no pitó y la localicé, entre con ella en el coche y en el trayecto la conté todo, otra vez me derrumbé, este tema era superior a mis fuerzas, los chicos se habían convertido en toda mi vida en solo unos días. En ese momento recordé que esa misma tarde tenía ensayos pero me los iba a saltar, prefería estar con los gemelos en el hospital.
Estábamos llegando al instituto y aun no sabía que mentira contar para que la gente me dejara en paz, supongo que diría algo típico como que estaba mala, pero no se lo creerían ya que los gemelos estaban en la misma clase que yo y que casualidad que ninguno de los dos fuera ayer a clase y que hubieran faltado el mismo día que yo.
Legaba tarde, entré al colegio y fui corriendo a clase, que ya habían empezado, no sabía si interrumpir o esperarme a la siguiente clase, decidí entrar porque tocaba matemáticas y como me perdiera una clase más estaba perdida.
Entré todos se me quedaron mirando y se escuchaba como cuchicheaban a mis espaldas, la profesora no me dijo nada ya que ella estaba informada de lo que les había pasado, me senté y los chicos que se me sentaban a mi lado empezaron a preguntarme que porque no había ido a clase y decían que era mucha casualidad que justamente el día que falté to tampoco vinieron los gemelos, me callé, no quería dar explicaciones a nadie.
Aunque se suponía que había entrado para atender, mi cabeza estaba en otro mundo, estaba pensando que podía ir a los ensayos, ya que lo necesitaba, y después ir al hospital y pasar el resto de la tarde y la noche con los gemelos. Se pasaron las tres primeras clases y tocaba el recreo, la gente de clase empezó a agobiarme y empezaron a sacar conclusiones que no eran verdad, por ahí decían: 'Seguro que la han echado ya de la voz, normal, canta como el culo'; 'seguro que han cambiado a los gemelos de instituto y ahora ella va a estar marginada'; 'seguro que los gemelos ya no quieren saber nada de ella'. En ese momento me levanté de revote y grité: 'No habléis si no sabéis que pasa, gilipollas.' La gente se quedó boquiabierta y yo salí de clase corriendo, decidí llamar a mi padre para que viera a por mí e irme a casa no podía aguantar la presión que se sentía en clase.
Llegó mi padre y le dije todo lo que me había pasado en clase y le conté lo que les había pasado a los gemelos que él aun no lo sabía, le dije que me llevara a casa que tenía que ducharme, cambiarme de ropa y hacer deberes atrasados, y eso hizo.
La tarde se me pasó eterna pero al fin llegó la hora de ir a los ensayos, estaba nerviosa porque no sabía si allí la gente sabía algo, pero suponía que no, a si que por si acaso no diría nada. Llegamos a Telecinco y entrando me encontré con David, nuestro coach, él me calmo y me dijo que luego se vendría un rato conmigo a ver los gemelos, sonreí levente, era muy majo. Los ensayos se estaban pasando muy rápido, después de cantar algunas canciones, hacer algunos dúos, etc David me dijo que me acercara a él. Me acerqué y me dijo que él me llevaría al hospital, yo le dije que vale pero tendría que avisar a mis padres, les llamé se lo dije, ellos aceptaron y me dijeron que luego se pasarían a buscarme para llevarme a casa.
En el trayecto hacia el hospital David me dijo que él tenía planeado que los gemelos y yo quedáramos como finalistas de su equipo para batirnos en duelo con los demás finalistas de los otros coachers, eso me hizo sonreír pero a la vez me sentía mal porque había más concursantes a parte de nosotros y no veía bien que desde ya supiera a quien quería dejar para el final, porque los demás también eran geniales y también merecían ganar.
Por fin llegamos al hospital, yo llevé a David a la habitación de los chicos, allí estaban, como siempre, no se movían, las lágrimas querían brotar de mis ojos pero me hice la dura. David se puso a hablar con los padres de los gemelos, les intentaba tranquilizar y se los llevó a tomar algo para que desconectaran, yo decidí quedarme con ellos en la habitación.
En cuanto de fueron, como no, yo me puse a llorar durante un rato. Me llamó mi madre y conseguí convencerla para volverme a quedar a dormir otra vez con ellos, me esperaba otra larga noche. Cuando ya me había calmado un rato, me puse a cantar:
- Yo: 'Me quedo callado
Soy como un niño dormido
Que puede despertarse
Con apenas sólo un ruido
Cuando menos te lo esperas
Cuando menos lo imagino
Sé que un día no me aguanto y voy y te miro'
En ese momento vi como Jesús se movía, me quedé atónita, llame corriendo a un médico y me dijo que era normal que se pudieran mover porque pueden tener movimientos reflejo, eso podía ser bueno o malo, yo recé porque fuera bueno. El médico se fue de la habitación y yo seguí cantando:
- Yo: Y te lo digo a los gritos
Y te ríes y me tomas por un loco atrevido Pues no sabes cuanto tiempo en mis sueños has vivido
Ni sospechas cuando te nombré
Yo, yo no me doy por vencido
Yo quiero un mundo contigo
Juro que vale la pena esperar, y esperar y esperar un suspiro
Una señal del destino
No me canso, no me rindo, no me doy por vencido'
Al terminar la canción recordé cuando ellos la cantaron para la voz y me puse a llorar como una tonta, los quería demasiado, nunca me separaría de ellos. Al rato vinieron los padres de los gemelos, David ya se había ido, y yo les comenté que me quedaría con ellos, a si que ellos me dijeron que si me importaba quedarme sola, que ellos no habían descansado hacía varios días y necesitaban dormir, les dije que se fueran tranquilos, que yo me quedaba con ellos.
Sus padres se fueron, ya era la una de la mañana y decidí dormir un rato, para tener fuerzas mañana, les di las buenas noches a los gemelos. Me dormí.
En esas pocas horas de dormí tuve un montón de pesadillas en las que soñaba que les pasaban cosas malas a los gemelos. Escuché mi nombre, no sabía si lo había oído en sueños o alguien me estaba llamando, abrí los ojos y vi a Jesús de pie, diciendo mi nombre y dándome palmaditas en la cara, no me lo podía creer, me levanté de golpe de la silla y nos fundimos en un abrazo, le abracé tan fuerte que casi nos estampamos contra la pared. Él me pregunto que había pasado, no se acordaba de nada, yo le conté todo lo que había pasado, se quedó atónito, le dije que llevaban varios días en coma, sin moverse ni nada, él no se lo podía creer pero vio a su hermano en coma, tumbado sin moverse, se puso a llorar. En ese momento le abracé, y le dije que si el había salido de esto Dani también saldría. Le presté mi móvil para que llamara a sus padres para decírselo, los padres se pusieron a llorar y vinieron lo más rápido que pudieron al hospital.
Dios, era el día más genial de mi vida, Jesús volvía a ser el de antes, pero Dani seguía igual, no se movía y una máquina respiraba por él. Solo esperaba que se despertara como Jesús, pero por el momento nada cambiaba en él.
Siguiente por favor esta genial :)
ResponderEliminarSigue sigue sigue sigue me encanta esta novela por fa!! Sigue
ResponderEliminarSigue porfabooor es la novela perfecta me encantaaa. Porfa pasate por mi nove.
ResponderEliminarhttp://historiasdegemeliers.blogspot.com/2014/03/capitulo-9_15.html
Siguela porfavor, me encanta
ResponderEliminarSigue k me kedo con la intriga
ResponderEliminarPorfa siguee q quiero seguir leyendo y me quedo con la intrigaa
ResponderEliminarSigueeee
ResponderEliminarSigue porfavor que me he quedado con la intriga de saber lo que le pasa a Dani
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