Después de pasar las audiciones a ciegas mi autoestima subió un montón, ya no dejaba que nadie me pisara ni me infravaloraran, estaba contenta conmigo misma. Ya que las audiciones fueron en Julio, todo el mes de Agosto me lo pasé viajando con mis padres de un lado a otro, de playa en playa, no podía quejarme, ahora si que era realmente feliz. Pero como se suele decir, todo lo bueno se acaba, tocaba volver a casa, empezar el instituto pero lo mejor de esto era que pronto empezarían las clases de canto para preparar los programas de La Voz Kids. La verdad no estaba muy segura que tipo de compañeros me iba a encontrar pero estaba tranquila ya que por lo menos podía hablar sobre música con ellos.
<<Día de organización de equipos>>
Después de un duro día de instituto fui corriendo a casa porque sabía que a las 6:00 tenía que ir a Telecinco para empezar a preparar las batallas, porque las audiciones habían sido grabadas aunque se emitirían más tarde por televisión. Horas antes de irme, mi hermano entró en mi habitación, traía una especie de caja que era para mí y me dijo:
- Toma, lo hemos hecho para ti.
Me disponía a abrir la caja cuidadosamente por si era algo frágil, lo abrí y descubrí que era un marco de fotos con toda mi familia, en las que me daban la enhorabuena por estar en la voz, en ese momento mi mirada se disparó a una foto que había mía y de mi abuela, empecé a llorar, mi hermano me vio, me abrazó y me dijo:
- Tranquila, la abuela está en un sito mejor, además es feliz porque su último deseo se cumplió.
Eso hizo que me derrumbara más, la echaba mucho de menos, pero sabía que ella era feliz y por el momento yo también. Empecé a arreglarme, me sequé las lágrimas y mis padres me llevaron en coche hasta Telecinco. En el trayecto mi madre me dijo:
- Cariño, pase lo que pase a partir de ahora tienes que ser feliz, has llegado muy lejos y ojalá llegues muchísimo más pero si no se puede, no se puede. En esta vida no se tiene todo lo que se quiere.
Palabras muy sabias las de mi madre, pero aun teniendo eso en cuenta yo iba a dar el máximo de mí para llegar lo más lejos posible y estar más feliz conmigo misma y sobre todo hacer más feliz a mi abuela.
Por fin llegamos a Telecinco, la verdad es que se tarda bastante en llegar, es un largo camino en coche. Entré, estaba muy nerviosa no sabía muy bien donde ir, estaba desorientada, al final mis padres preguntaron y una chica me llevó a la sala, la cual estaba llena de chicos y chicas, unos más mayores y otros más pequeños. Me sentía incómoda, tanto que me quedé sola en una silla. Yo veía que la gente se relacionaba entre sí aunque al parecesr por lo que estaba escuchando, en esa sala estábamos todos los concursantes, teníamos que esperar a que los tres coachers de la voz llegaran y se llevaran cada uno a sus elegidos.
Yo seguía sentada solo en la silla, habían pasado 10-15 minutos, en ese momento vi como dos chicos de una edad cercana a la mía, así a bote pronto se acercaban hacia mí y se sentaban, ellos se presentaron, eran gemelos y muy majos, la verdad que bastante guapos, uno de ellos se llamaba Jesús y el otro Daniel, empezaron una conversación conmigo:
- Jesús: Chiquilla, ¿como una cosa tan guapa puede estar sola?
Me sonrojé, nunca pensé que nadie me diría ese tipo de cosas y menos dos chicos que no me conocían. Con esa frase noté que eran muy espontáneos y seguramente eran muy buenas personas, me decidí a contestar:
- Yo: Muchas gracias Jesús, pero no hace falta que mientas, nunca nadie ha pensado eso de mí y menos creo que lo piense alguien que apenas me conoce.
En ese momento habló Daniel:
- Daniel: Chica, no digas tonterías, eres guapísima.
Estaba muy desorientada, nunca nadie me había dicho eso, quería saltar de alegría al ver que dos chicos que acababa de conocer pensaban eso de mí pero me contuve y seguimos hablando:
- Yo: De verdad muchísimas gracias chicos, sois geniales y eso que a penas nos conocemos.
- Daniel: Las gracias no de dan, perdona, ¿en qué equipo estás?
- Yo: En el de Bisbal.
- Jesús: Oh, como nosotros, nos quedan muy buenos momento por pasar juntos.
En ese momento me sentía muy feliz, dos chicos que acababa de conocer me habían dicho que íbamos a pasar muy buenos momentos juntos, los coachers seguían sin aparecer, mientras tanto los gemelos y yo tarareábamos algunas canciones, nos intercambiamos los número y nos estuvimos haciendo fotos, eran demasiado geniales.
Sonó la puerta, se entreabrió y aparecieron los tres coachers, nos estuvieron diciendo que íbamos a preparar muy bien las voces para ganar las batallas, entre ellos había un poco de rivalidad, pero se notaban que eran amigos. David decía que su equipo era el mejor, Malú negaba con la cabeza y afirmaba que el suyo era el mejor, Rosario hacía lo mismo, había un buen ambiente en el grupo.
Yo seguía sin separarme de los gemelos, hasta que empezaron a pasar lista para organizarnos por equipos y me tocó de las primeras, pasé por la puerta en la que ponía: 'Equipo de David Bisbal.' Al otro lado de a puerta había micrófonos, teclados, sillas y un montón de cosas más. La sala se empezaba a llenar con las demás voces que David había elegido.
Al rato de estar allí, la puerta se abrió y entraron los gemelos, se sentaron a mi lado y me sonrieron, yo noté como me ponía roja pero intentaba disimularlo, poco a poco, gracias a ellos se iba acercando más gente y yo y ellos íbamos haciendo más amigos. Había muy buen rollo entre todos los elegidos de David. Me sentía como en una nube, no podía creerme nada de lo que me estaba pasando, era feliz.
Cuando ya estábamos todos, David entró, nos estuvo diciendo un montón de cosas de las cuales no recuerdo la mitad porque me había quedado atontada mirando a los gemelos que uno de ellos estaba sentado a mi derecha y el otro a mi izquierda. De lo poco que escuché solo me enteré que tendríamos que enfrentarnos con chicos de nuestro mismo equipo para que al final solo quedara uno de cada equipo, es decir, tres voces; esas tres voces harían una batalla entre ellas y solo una podría ganar. Cuando escuché eso desperté de mi atontamiento y pensé: 'Dios, no, eso es malo, ¿qué pasaría si me tocara luchar contra los gemelos en las batallas?' Mi cara cambió radicalmente, no quería que eso ocurriera, sé que puede parecer algo exagerado, ya que solo puede ganar uno y tenemos que ser competitivos entre nosotros, pero les había cogido demasiado cariño en muy poco tiempo. David nos dijo que teníamos que volver mañana y él ya nos diría con quién nos teníamos que enfrentar.
Todos salimos de la sala, yo salí hablando con los gemelos y me separé de ellos porque vi como mi padre me hacía señas desde dentro del coche para que fuera e irnos a casa. En el camino le conté todo, con pelos y señales a mi madre, ella me dijo que si me tocaba enfrentarme con mis nuevos amigos, los gemelos, tendría que ser competitiva, porque obviamente mi madre quería que ganara yo, pero en mis adentros, yo pensaba que sería capaz de dejarme ganar, si me toca enfrentarme con los gemelos, para que ellos cumplieran su sueño; yo ya era verdaderamente feliz, con eso me bastaba.
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